Cuando hablamos de cirugía robótica en Urología, solemos pensar en la prostatectomía radical, una de las principales intervenciones utilizadas para el tratamiento quirúrgico del cáncer de próstata.
Sin embargo, las aplicaciones de la cirugía robótica urológica son mucho más amplias. Actualmente, esta tecnología también permite realizar intervenciones sobre el riñón, el uréter y otras estructuras del aparato urinario, tanto para tratar determinados tumores como para reconstruir la vía urinaria.
Gracias a la visión tridimensional ampliada y a los instrumentos articulados, el cirujano puede realizar movimientos de gran precisión, especialmente útiles en intervenciones complejas y reconstructivas.
Pero conviene recordar algo importante: no todas las enfermedades necesitan cirugía y no todas las intervenciones requieren un robot. La elección de la técnica depende de las características de cada paciente, de la enfermedad y de la experiencia del equipo quirúrgico.
¿Qué operaciones urológicas pueden realizarse mediante cirugía robótica?
1. Nefrectomía parcial robótica: tratar el tumor conservando el riñón
La nefrectomía parcial consiste en extirpar un tumor renal intentando preservar la mayor cantidad posible de tejido renal sano.
Siempre que es técnicamente posible y oncológicamente adecuado, conservar el riñón tiene ventajas importantes, especialmente para mantener su función a largo plazo.
La cirugía robótica puede facilitar la extirpación precisa del tumor y la posterior reconstrucción del riñón, gracias a la visión ampliada y a la movilidad de los instrumentos.
Se utiliza principalmente en determinados tumores renales localizados y resulta especialmente relevante cuando existe un único riñón funcionante, enfermedad renal previa o riesgo de deterioro de la función renal.
El objetivo es doble: eliminar el tumor y conservar la mayor función renal posible.
2. Nefrectomía radical robótica: cuándo es necesario extirpar el riñón completo
En algunos pacientes, las características del tumor hacen que no sea posible o aconsejable realizar una cirugía conservadora.
La nefrectomía radical consiste en extirpar el riñón completo para tratar determinados tumores renales.
Puede estar indicada, por ejemplo, ante tumores grandes o complejos en los que una nefrectomía parcial no resulte adecuada.
El abordaje robótico permite realizar esta intervención mediante pequeñas incisiones, aunque la cirugía laparoscópica convencional también constituye una alternativa válida.
La decisión entre nefrectomía parcial y radical debe basarse fundamentalmente en las características del tumor, la función de ambos riñones y las condiciones del paciente.
3. Nefroureterectomía robótica: tratamiento de tumores de la vía urinaria superior
No todos los tumores que aparecen en el riñón se originan en el tejido renal.
Algunos se desarrollan en el revestimiento interno de las cavidades que recogen la orina o en el uréter, el conducto que transporta la orina desde el riñón hasta la vejiga.
Se denominan tumores uroteliales de la vía urinaria superior.
En determinados tumores de alto riesgo, el tratamiento recomendado es la nefroureterectomía radical, que consiste en extirpar:
- El riñón afectado.
- El uréter completo.
- Una pequeña porción de la vejiga donde desemboca el uréter.
La cirugía robótica permite realizar esta intervención mediante un abordaje mínimamente invasivo y facilita especialmente la disección y reconstrucción de la zona de unión del uréter con la vejiga.
Sin embargo, no todos los tumores de la vía urinaria superior requieren extirpar el riñón. En casos seleccionados pueden plantearse tratamientos conservadores.
4. Pieloplastia robótica: reconstruir la salida de la orina del riñón
La estenosis de la unión pieloureteral es un estrechamiento situado en la zona donde la pelvis renal se conecta con el uréter.
Este problema puede dificultar la salida de la orina del riñón y provocar dolor, dilatación de las cavidades renales o deterioro de la función renal.
Cuando está indicado realizar una intervención, la pieloplastia consiste en reconstruir esa unión para permitir un drenaje adecuado de la orina.
La cirugía robótica puede facilitar esta reconstrucción gracias a la precisión de los movimientos y a la posibilidad de realizar suturas delicadas.
El objetivo es solucionar la obstrucción y preservar la función del riñón.
5. Reimplante ureteral robótico: reconstrucción de la conexión entre el uréter y la vejiga
El uréter también puede sufrir estrechamientos o lesiones, por ejemplo, como consecuencia de intervenciones quirúrgicas previas, procesos inflamatorios o determinadas enfermedades.
Cuando estas alteraciones afectan especialmente a su porción inferior, puede ser necesario realizar un reimplante ureteral.
Esta intervención consiste en reconstruir una nueva conexión entre el uréter y la vejiga para restablecer el paso adecuado de la orina.
En determinadas situaciones se requieren técnicas reconstructivas adicionales, dependiendo de la longitud y localización del segmento afectado.
La cirugía robótica resulta especialmente útil en este tipo de procedimientos por su capacidad para facilitar disecciones y suturas complejas.
¿Qué ventajas puede ofrecer la cirugía robótica urológica?
La cirugía robótica es una modalidad de cirugía mínimamente invasiva que permite trabajar mediante pequeñas incisiones.
Entre sus principales características destacan:
- Visión tridimensional ampliada, que facilita la identificación de las estructuras anatómicas.
- Instrumentos articulados, capaces de realizar movimientos precisos en espacios reducidos.
- Gran precisión en la disección y la sutura, especialmente útil en cirugía reconstructiva.
- Menor pérdida sanguínea y recuperación generalmente más rápida que con determinados abordajes abiertos, dependiendo de la intervención y del paciente.
- Posibilidad de realizar reconstrucciones complejas mediante cirugía mínimamente invasiva.
Sin embargo, estas ventajas técnicas no significan que la cirugía robótica sea siempre superior a la laparoscopia convencional o a la cirugía abierta.
En algunas intervenciones los resultados pueden ser similares y la elección debe realizarse de forma individualizada.
¿El robot opera de forma autónoma?
No.
En cirugía robótica, el cirujano controla todos los movimientos de los instrumentos desde una consola quirúrgica.
El sistema reproduce sus movimientos con gran precisión, pero no toma decisiones ni realiza la intervención de manera autónoma.
La interpretación de la anatomía, la elección de los planos quirúrgicos y la estrategia operatoria dependen del cirujano.
La importancia de la experiencia del equipo quirúrgico
La cirugía robótica ha supuesto un avance importante en Urología, especialmente en intervenciones que requieren disecciones anatómicas complejas y reconstrucciones precisas.
Pero el resultado de una operación no depende exclusivamente de la tecnología utilizada.
La experiencia del cirujano y del equipo, la planificación preoperatoria y una correcta selección del tratamiento siguen siendo aspectos fundamentales.
Por eso, antes de decidir una intervención, es importante valorar no solamente si puede realizarse con robot, sino qué tratamiento ofrece el mejor equilibrio entre eficacia, seguridad y preservación de la función en cada caso.
Cirugía robótica urológica en Mallorca
La cirugía robótica ha ampliado las posibilidades de tratamiento de diferentes enfermedades urológicas en Mallorca, tanto en el ámbito oncológico como en la cirugía reconstructiva.
Inicié mi actividad en cirugía robótica urológica en 2012, año en el que realicé la primera prostatectomía radical robótica de las Islas Baleares.
Actualmente desarrollo mi actividad profesional en Hospital Quirónsalud Palmaplanas y Clínica Rotger, en Palma de Mallorca, con especial dedicación al cáncer de próstata, el diagnóstico de precisión y la cirugía robótica.
La evolución de esta tecnología permite abordar cada vez más procedimientos, pero el principio fundamental sigue siendo el mismo:
El robot es una herramienta. La experiencia del equipo y la correcta selección del tratamiento son lo verdaderamente importante.
Si deseas conocer con más detalle una de las aplicaciones más consolidadas de esta tecnología, puedes consultar nuestra página sobre prostatectomía radical robótica en Mallorca.
También puedes ampliar información sobre el diagnóstico y tratamiento del cáncer de próstata en Mallorca.
Preguntas frecuentes sobre cirugía robótica urológica
¿La cirugía robótica sirve únicamente para operar el cáncer de próstata?
No. También puede utilizarse en operaciones de riñón, tumores de la vía urinaria superior y diferentes procedimientos de reconstrucción del uréter.
¿Todos los tumores renales pueden operarse mediante cirugía robótica?
No necesariamente. Depende del tamaño y localización del tumor, su relación con las estructuras vasculares, las características del paciente y la complejidad de la intervención.
¿Es mejor una nefrectomía parcial que una nefrectomía radical?
Siempre que sea oncológicamente adecuada y técnicamente posible, la nefrectomía parcial permite conservar más tejido renal y generalmente preserva mejor la función del riñón. Sin embargo, determinados tumores requieren una nefrectomía radical.
¿La cirugía robótica tiene menos riesgos?
La cirugía robótica puede ofrecer ventajas perioperatorias frente a algunos abordajes abiertos, pero no elimina las posibles complicaciones quirúrgicas ni es necesariamente superior en todos los procedimientos.
¿La recuperación después de una cirugía robótica es más rápida?
En muchas intervenciones mínimamente invasivas la recuperación puede ser más rápida que tras cirugía abierta. Sin embargo, depende del tipo de operación, su complejidad y las características de cada paciente.
Dr. Juan Pablo Burgués Gasión
Urólogo especializado en cáncer de próstata, diagnóstico prostático de precisión y cirugía robótica. Cirujano robótico desde 2012.
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Última revisión: octubre de 2026.
Fuentes principales:
European Association of Urology. EAU Guidelines on Renal Cell Carcinoma 2026.
European Association of Urology. EAU Guidelines on Upper Urinary Tract Urothelial Cell Carcinoma 2026.
European Association of Urology. Robotic ureteral reconstruction. 2024.
La información de esta página tiene finalidad divulgativa y no sustituye una valoración médica individualizada. Las indicaciones, beneficios y riesgos de cada técnica deben evaluarse según las circunstancias del paciente.





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