El cáncer de próstata es el tumor maligno más frecuente en el varón en muchos países occidentales. Sin embargo, no todos los cánceres de próstata son iguales ni necesitan el mismo tratamiento. Algunos tumores pueden evolucionar muy lentamente y ser controlados mediante vigilancia activa, mientras que otros requieren tratamiento con intención curativa mediante cirugía o radioterapia.
Por eso, ante un diagnóstico de cáncer de próstata, el objetivo no debe ser simplemente detectar un tumor, sino conocer con precisión dónde está localizado, cuál es su agresividad, cuál es su extensión y qué tratamiento ofrece el mejor equilibrio entre control oncológico y calidad de vida.
Actualmente disponemos de herramientas como el PSA, la resonancia magnética multiparamétrica, la biopsia prostática dirigida por fusión y las nuevas técnicas de imagen que permiten realizar un diagnóstico y una planificación terapéutica cada vez más personalizados.
¿Cómo se detecta el cáncer de próstata?
El cáncer de próstata localizado suele ser asintomático. Por ello, el diagnóstico precoz se basa fundamentalmente en la valoración individual del riesgo y en la determinación del PSA (antígeno prostático específico).
Un PSA elevado no significa necesariamente que exista cáncer. Puede aumentar por hiperplasia benigna de próstata, inflamación, infección y otras circunstancias. Por ello, cuando encontramos una elevación moderada del PSA, puede ser conveniente confirmar el resultado antes de iniciar pruebas invasivas.
La interpretación del PSA debe hacerse teniendo en cuenta otros factores como:
- La edad.
- El volumen prostático.
- La densidad de PSA.
- La evolución del PSA a lo largo del tiempo.
- Los antecedentes familiares de cáncer de próstata.
- Determinados factores genéticos.
- Los hallazgos del tacto rectal.
El objetivo actual no es realizar una biopsia a todos los pacientes con PSA elevado, sino identificar mejor a aquellos con riesgo de presentar un cáncer clínicamente significativo.
Resonancia magnética antes de la biopsia
La resonancia magnética multiparamétrica de próstata ha cambiado profundamente el diagnóstico del cáncer de próstata.
Actualmente, en pacientes con sospecha de enfermedad localizada, se recomienda realizar una resonancia magnética antes de la biopsia. La resonancia permite identificar zonas sospechosas dentro de la próstata y clasificarlas mediante el sistema PI-RADS.
- PI-RADS 1-2: baja probabilidad de cáncer clínicamente significativo.
- PI-RADS 3: lesión indeterminada.
- PI-RADS 4: alta probabilidad de cáncer clínicamente significativo.
- PI-RADS 5: probabilidad muy alta.
La resonancia también aporta información sobre la localización del tumor, su relación con la cápsula prostática, las vesículas seminales y otras estructuras cercanas, lo que posteriormente puede ser útil para la planificación del tratamiento.
Puedes ampliar información en Ventajas de la resonancia magnética de próstata previa a la biopsia.
Biopsia prostática por fusión
Cuando la resonancia muestra una lesión sospechosa, la biopsia puede dirigirse específicamente hacia esa zona mediante técnicas de fusión entre la resonancia magnética y la ecografía.
La biopsia por fusión permite obtener muestras dirigidas de las lesiones sospechosas y conocer con mayor precisión:
- Si existe cáncer.
- Cuál es su grado de agresividad.
- Dónde está localizado.
- Qué volumen tumoral presenta.
- Qué relación tiene con la anatomía prostática.
La vía transperineal permite además reducir de forma muy importante el riesgo de complicaciones infecciosas en comparación con la biopsia transrectal.
En Quirónsalud Palmaplanas hemos superado las 100 biopsias prostáticas por fusión, integrando esta técnica dentro de una estrategia de diagnóstico prostático de precisión.
Puedes leer más en Más de 100 biopsias por fusión realizadas en Quirónsalud Palmaplanas.
¿Qué significa el resultado de la biopsia?
Una vez diagnosticado el cáncer de próstata, uno de los aspectos más importantes es determinar su agresividad biológica.
Actualmente utilizamos el sistema de Grupos de Grado ISUP, basado en la puntuación de Gleason:
- ISUP 1: Gleason 3+3.
- ISUP 2: Gleason 3+4.
- ISUP 3: Gleason 4+3.
- ISUP 4: Gleason 8.
- ISUP 5: Gleason 9-10.
Pero el grado histológico no debe interpretarse de forma aislada. Para valorar correctamente el riesgo también debemos integrar PSA, estadio clínico, resonancia, extensión tumoral en la biopsia y características individuales del paciente.
Estudio de extensión del cáncer de próstata
En pacientes con determinados grupos de riesgo puede ser necesario realizar pruebas adicionales para comprobar si el tumor está limitado a la próstata o existe afectación ganglionar o enfermedad a distancia.
La elección de las pruebas depende del riesgo individual. En pacientes con enfermedad de mayor riesgo, técnicas de imagen como el PET/TC con PSMA han adquirido un papel creciente en la estadificación del cáncer de próstata.
El objetivo del estudio de extensión es definir correctamente la enfermedad antes de decidir el tratamiento.
El tratamiento debe adaptarse al riesgo de cada paciente
Una de las ideas más importantes en cáncer de próstata es que no existe un único tratamiento adecuado para todos los pacientes.
La elección depende de:
- La edad y estado general.
- La expectativa de vida.
- El PSA.
- El Grupo de Grado ISUP.
- La extensión del tumor.
- Los hallazgos de la resonancia.
- El riesgo ganglionar o metastásico.
- La función urinaria y sexual previa.
- Las preferencias personales del paciente.
En muchas situaciones existen varias alternativas razonables. La decisión debe realizarse después de explicar claramente los beneficios, riesgos y posibles efectos secundarios de cada opción.
Vigilancia activa
La vigilancia activa es la estrategia preferente para muchos pacientes con cáncer de próstata de bajo riesgo y puede plantearse también en determinados pacientes muy seleccionados con enfermedad de riesgo intermedio favorable.
El objetivo es evitar o retrasar tratamientos que podrían producir efectos secundarios sin comprometer la seguridad oncológica.
La vigilancia activa no significa no hacer nada. Requiere un seguimiento estructurado mediante PSA, valoración clínica, resonancia magnética y biopsias de control cuando estén indicadas.
Si durante el seguimiento aparecen signos de progresión, puede indicarse tratamiento curativo.
Prostatectomía radical
La prostatectomía radical consiste en extirpar completamente la próstata y las vesículas seminales. Es una de las principales opciones de tratamiento con intención curativa para pacientes seleccionados con cáncer de próstata localizado y algunos tumores localmente avanzados.
Actualmente puede realizarse mediante cirugía mínimamente invasiva asistida por robot.
La cirugía robótica ofrece visión tridimensional aumentada, instrumentos articulados y gran precisión de movimiento. Sin embargo, el robot es una herramienta y los resultados dependen también de la experiencia quirúrgica, la correcta selección del paciente y la planificación individualizada.
En 2012 inicié mi actividad en cirugía robótica urológica y ese mismo año realicé la primera prostatectomía radical robótica de las Islas Baleares.
Si quieres conocer con detalle este tratamiento, consulta nuestra página sobre Prostatectomía radical robótica en Mallorca.
Planificación personalizada de la cirugía robótica
Antes de una prostatectomía radical no solo es importante saber que existe un tumor. También necesitamos conocer con precisión dónde está localizado y cómo se relaciona con las estructuras anatómicas que queremos preservar.
La combinación de resonancia multiparamétrica y biopsia por fusión puede ayudar a decidir hasta qué punto es posible preservar las bandeletas neurovasculares relacionadas con la función eréctil sin comprometer la seguridad oncológica.
Puedes ampliar este concepto en Cómo una biopsia por fusión mejora la planificación de una prostatectomía radical robótica.
Radioterapia
La radioterapia constituye otra de las principales opciones de tratamiento curativo del cáncer de próstata localizado.
Puede administrarse mediante radioterapia externa, utilizando técnicas modernas de alta precisión, o mediante braquiterapia en pacientes seleccionados.
En determinados grupos de riesgo la radioterapia se combina con tratamiento hormonal durante un periodo variable.
La elección entre cirugía y radioterapia depende de las características del tumor, la edad, las enfermedades asociadas, la función urinaria, las prioridades del paciente y los distintos perfiles de efectos secundarios de cada tratamiento.
En muchos pacientes ambas opciones pueden ofrecer un excelente control oncológico, por lo que es fundamental tomar una decisión informada.
Terapia focal del cáncer de próstata
La terapia focal pretende tratar únicamente la zona de la próstata donde se encuentra el tumor clínicamente significativo, preservando el resto de la glándula.
Entre las técnicas de tratamiento focal se encuentran el HIFU, la crioterapia y la electroporación irreversible (IRE), entre otras.
Su principal atractivo es intentar reducir determinados efectos secundarios urinarios y sexuales relacionados con los tratamientos radicales.
Sin embargo, la terapia focal no constituye actualmente un tratamiento estándar para todos los pacientes con cáncer de próstata localizado. Las guías europeas recomiendan realizarla en pacientes cuidadosamente seleccionados.
La selección del paciente exige una caracterización muy precisa del tumor mediante resonancia magnética, biopsia dirigida y estudio anatomopatológico.
Puedes leer más sobre esta modalidad de tratamiento en Terapia focal para el cáncer de próstata.
¿Cirugía, radioterapia, vigilancia activa o terapia focal?
La respuesta depende de cada paciente.
Un tumor pequeño, de bajo grado y escasa carga tumoral puede requerir únicamente vigilancia. Un paciente joven con un tumor clínicamente significativo localizado puede beneficiarse de cirugía o radioterapia. En otros casos seleccionados pueden plantearse estrategias focales dentro del contexto adecuado.
La clave está en evitar tanto el sobretratamiento de tumores poco agresivos como el infratratamiento de tumores con verdadero potencial de progresión.
Cáncer de próstata de alto riesgo o localmente avanzado
Los tumores de alto riesgo requieren una valoración especialmente individualizada y, con frecuencia, un enfoque multimodal.
Dependiendo de las características de la enfermedad, pueden plantearse:
- Prostatectomía radical en pacientes seleccionados.
- Radioterapia combinada con tratamiento hormonal.
- Tratamientos sistémicos adicionales en determinados escenarios.
En estos pacientes resulta especialmente importante realizar una correcta estadificación antes de decidir la estrategia terapéutica.
Cáncer de próstata metastásico
Cuando el cáncer de próstata se ha extendido fuera de la próstata y los ganglios regionales, el tratamiento cambia sustancialmente.
Actualmente el tratamiento del cáncer de próstata metastásico suele basarse en la terapia de deprivación androgénica combinada con otros tratamientos sistémicos, como inhibidores de la vía del receptor androgénico y, en algunos pacientes, quimioterapia.
En determinados pacientes con enfermedad metastásica de bajo volumen diagnosticada desde el inicio también puede estar indicada la radioterapia sobre la próstata.
El tratamiento debe decidirse según el volumen y localización de la enfermedad, las características biológicas del tumor y las condiciones generales del paciente.
Seguimiento después del tratamiento
Después de un tratamiento con intención curativa, el PSA constituye la principal herramienta para detectar una posible recurrencia.
Después de una prostatectomía radical, el PSA debe descender hasta niveles indetectables. Después de radioterapia, el descenso es más lento y la interpretación del PSA es diferente.
El seguimiento también debe valorar posibles secuelas del tratamiento, especialmente:
- Continencia urinaria.
- Función eréctil.
- Síntomas urinarios.
- Calidad de vida.
Puedes consultar más información en Seguimiento del paciente tras prostatectomía radical.
Diagnóstico y tratamiento del cáncer de próstata en Mallorca
Actualmente desarrollo mi actividad asistencial en Hospital Quirónsalud Palmaplanas y Clínica Rotger, en Palma de Mallorca, con especial dedicación al diagnóstico y tratamiento integral del cáncer de próstata.
Mi actividad se centra especialmente en:
- Valoración del PSA y riesgo de cáncer de próstata.
- Resonancia magnética prostática.
- Biopsia prostática por fusión.
- Vigilancia activa.
- Selección de pacientes para terapia focal.
- Prostatectomía radical robótica.
- Seguimiento después del tratamiento.
El objetivo es integrar todas estas herramientas para seleccionar el tratamiento más adecuado para cada paciente y evitar una visión basada exclusivamente en una única tecnología o procedimiento.
Experiencia en cáncer de próstata y cirugía robótica en Baleares
La cirugía robótica forma parte de mi actividad profesional desde 2012, año en el que realicé la primera prostatectomía radical robótica de las Islas Baleares.
Desde entonces, el diagnóstico y tratamiento del cáncer de próstata ha evolucionado enormemente. La incorporación de la resonancia multiparamétrica, la biopsia por fusión, la terapia focal y las nuevas plataformas de cirugía robótica permiten actualmente individualizar mucho más cada caso.
La tecnología es importante, pero debe estar integrada dentro de una estrategia médica más amplia basada en diagnóstico preciso, selección adecuada del tratamiento y experiencia clínica y quirúrgica.
También puedes consultar 20 años de cirugía robótica.
Preguntas frecuentes sobre cáncer de próstata
¿Un PSA alto significa que tengo cáncer de próstata?
No. El PSA puede elevarse por diferentes motivos. Un resultado elevado debe interpretarse junto con la edad, el volumen de la próstata, la densidad de PSA, los antecedentes familiares, el tacto rectal y otras pruebas.
¿Es necesario hacer una biopsia si el PSA está elevado?
No siempre. Actualmente la resonancia magnética y la valoración individual del riesgo permiten seleccionar mejor qué pacientes necesitan una biopsia.
¿Debe hacerse una resonancia antes de la biopsia?
En pacientes con sospecha de cáncer de próstata localizado, la resonancia magnética previa a la biopsia forma parte actualmente del proceso diagnóstico recomendado.
¿Qué ventaja tiene una biopsia por fusión?
Permite dirigir las muestras hacia las lesiones sospechosas identificadas en la resonancia y obtener información más precisa sobre la localización y características del tumor.
¿Todos los cánceres de próstata necesitan tratamiento?
No. Muchos tumores de bajo riesgo pueden controlarse mediante vigilancia activa y tratarse únicamente si aparecen signos de progresión.
¿Cuál es el mejor tratamiento del cáncer de próstata?
No existe un tratamiento único que sea el mejor para todos los pacientes. La decisión depende del riesgo del tumor, la edad, la expectativa de vida, el estado general, la función urinaria y sexual y las prioridades personales.
¿Cirugía o radioterapia?
Ambas pueden ser tratamientos curativos en muchos pacientes con cáncer localizado. Cada una tiene ventajas, limitaciones y perfiles diferentes de efectos secundarios. La elección debe individualizarse.
¿Cuándo está indicada la cirugía robótica?
La prostatectomía radical robótica puede plantearse en pacientes seleccionados con cáncer de próstata localizado y en determinados casos de enfermedad localmente avanzada cuando la cirugía forma parte de una estrategia con intención curativa.
¿La terapia focal sustituye a la cirugía?
No. La terapia focal puede considerarse en casos muy seleccionados, pero todavía no dispone del mismo nivel de evidencia a largo plazo que la prostatectomía radical o la radioterapia.
¿Dónde puedo consultar información específica sobre cirugía robótica en Mallorca?
Puedes consultar nuestra página específica sobre Prostatectomía radical robótica en Mallorca.
Dr. Juan Pablo Burgués Gasión
Urólogo especializado en cáncer de próstata, cirugía robótica, biopsia prostática por fusión y terapia focal.
Cirujano robótico desde 2012. Pedir cita con el Dr. JP Burgués.
Última revisión: agosto de 2026.
La información de esta página tiene finalidad divulgativa y no sustituye una valoración médica individual. El diagnóstico y tratamiento del cáncer de próstata debe adaptarse a las características de cada paciente y de su enfermedad.







